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miércoles, 3 de abril de 2019

El retorno de Perséfone

Primavera en Eleusis


¡Te saludo, Perséfone! ¡Bienvenida en esta vuelta al sol!


Tú emerges de la oscuridad subterránea, y todo se llena de vida.

Me preguntaron ¿Perséfone quiere salir o tiene que salir?

Perséfone ya no hace nada porque tenga que hacerlo.

Lo hace porque puede, quiere y es su momento.

Perséfone vuelve ahora a la superficie como Reina del Inframundo que es y con su regreso la llena de brotes, de flores, de pasión, de creatividad, de rayos de luz.

Ya no es más la doncella, la tímida Kore, en la confusión  de “me han raptado, quiero estar con mi madre, también soy de la oscuridad, no sé donde estoy ni quién soy”

Pasó por el infierno, miró cara a cara a la muerte, directamente desde un prado florido.

Aprendió de las profundidades del sexo y de la sombra.

Viene con la sabiduría del Hades donde se vio secuestrada y donde después reinó.

Trae la energía del magma ardiente, que cuando toca el aire se convierte en una avalancha de flores.

La tierra se emborracha de vida con su presencia.


“Yo soy Perséfone.

Reina del Inframundo, Reina de la Primavera, 

la que mueve todo lo que toca. 

No soy mi madre Deméter. No tengo que cuidar. 

En mi presencia la vida se alegra, se enardece y se cuida a sí misma.

Mi energía es sabia. 

Mi energía es vida que sale del infierno y se extasía a la luz del sol.

La vida me acoge y me celebra.

Yo soy la que enlaza mundos. 

Yo soy la que muda, desaparece, crece y reverdece. 

Yo soy la sombra desvelada. 

Yo soy la que ve. 

Yo soy la viajera. 

Yo soy la que habita en el Misterio. 

Yo soy la que no tiene miedo. 

Soy hueso y soy brote.

Soy eterna y soy la diosa. 

Siempre llegaré cuando menos lo esperéis. 

            Aquí estoy.”          



                       

miércoles, 7 de marzo de 2012

Hoy es verde






Borracha de verde estoy
Embriagada de savia
Mientras me crece el día en los ojos
En el aliento y en las venas
Verde temblor  las ramas  tintinean
Verde sombra derramada en la hierba
Verde musgo entibiando las raíces más viejas
Olas verdes los cabellos del mar
Verdes apenas los ojos de la gata en trance
Verde alboroto de diminutos pies que no se ven
Verde es aquí y verde es justo ahora
Cada mano brotada y cada dedo
Cada cosa se ha vuelto transparente
Con una verde risa viene el sol.